“UN SIMPLE ACCIDENTE” (Irán, 2025), de Jafar Panahi
- salva-robles
- hace 5 días
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Hay películas que demuestran que los milagros existen. Esta es una que ha realizado un director iraní que tiene prohibido dirigir películas y que vive vigilado por el gobierno (ya estuvo encarcelado anteriormente). La película la rodó a escondidas y despistando a las autoridades de su país. Y está rodada con cuatro duros. ¿Es o no es un milagro esta película?
Panahi hace cine con estilo neorrealista, que es cine crítico (enormemente crítico), pero que no explicita la crítica ni los mensajes sociales y políticos. Entonces, ¿cómo lo hace para que lo sea y de manera tan prodigiosa? Su majestuosidad está en la manera en la que aborda la narrativa de las historias que cuenta. Todo lo importante se deduce, no lo muestra directamente. Lo sobrentendido sobrevuela la pantalla. Su cine es directo en su estilo cuasi documental e indirecto en significados (porque todo está insinuado o aludido de manera digresiva). La realidad sucede sin alteraciones emocionales: Panahi nunca juega a manipular las emociones del espectador. Y, sin embargo, su cine emociona. Y emociona mucho en cuanto comprendes de qué está hablando en realidad.
En “UN SIMPLE ACCIDENTE” se inventa una fabula moral con tintes de thriller cómico y hasta esperpéntico en muchos tramos. Y detrás de esa fábula aparece la firme y eficacísima crítica política que la pantalla muestra con simplicidad, aunque el fondo sea aterrador. Es esta película una magnética (sin arrogancia alguna) lección en todos los sentidos: lección de cine y lección moral y política. Jugando con los géneros, Panahi expone las miserias y desgracias causadas por el régimen iraní desde una verdad indirecta y con una elocuencia disfrazada de drama social, de comedia azabache y con una desnudez estilística que desarma aún más por su sinceridad interior.
Y detrás de todo, la humanidad y la bondad estallando en una pantalla que nos describe un poderosísimo y terrible dilema moral. Uno entiende (y no juzga) a los personajes de esta película que viven, aunque nos lo cuenten de manera tan simple, unas disyuntivas morrocotudas tan hilarantes como angustiosas. Y es ahí, en esos dilemas y en esa crítica soterrada donde Panahi saca su genio absoluto que lo ha convertido en uno de los cineastas más valientes del mundo.
“UN SIMPLE ACCIDENTE” es con todo merecimiento una de las mejores películas del 2025. Y, muy sinceramente, creo que es también la película más inteligente del año pasado. BRAVO.




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