“VALOR SENTIMENTAL (SENTIMENTAL VALUE)” (Noruega, 2025), de Joachim Trier
La película arranca con una especie de prólogo en la que una voz en off nos cuenta la historia de una casa (habitáculo que va a ser metáfora de tantas cosas). Poco después, la hija/hermana protagonista del filme sufre un ataque de pánico antes de salir al escenario de un teatro. Ambas situaciones colocan al espectador en el tono, en las intenciones y en los meandros psicológicos que van a estallar durante las dos horas y cuarto que dura el metraje. Ambas escenas/secuencias es





















